La red de talleres españoles vive un auténtico cuello de botella. Mientras el parque de coches eléctricos crece a doble dígito, apenas existen centros con personal certificado para intervenir en baterías de alto voltaje.
Los expertos avisan de que, sin un plan de formación intensivo y ayudas a la modernización de talleres independientes, la experiencia de cliente se resentirá. Las listas de espera ya superan las cuatro semanas en algunas provincias.