Manuel Dominguez
Hace 6 meses
Las plazas al menos, no son tan reducidas como en otros aparcamientos de la ciudad. Al salir, el lector de matriculas, falla casi siempre, obligando a descender del vehiculo a pasar el codigo de barras por lector. Ambas salidas, son bastante ajustadas, pudiendo facilmente rozar el vehiculo. El precio, caro, como en todos los parking.